AUDITORÍA FORENSE

Fecha de publicación: 9 de diciembre de 2019

Esperando expandir el panorama de nuestro actuar cotidiano hacia un escenario tristemente “normal” en nuestro país donde “fraude”, “corrupción”, “empresas fantasma” y “evasión fiscal” forman parte de un lenguaje cada vez más recurrente y donde se ha dado a conocer públicamente que en México del 2014 al 2019 aumentaron 21 veces las empresas “factureras” (y la investigación continúa) [1]. El presente artículo incluye tanto una investigación teórica como las respuestas a una entrevista efectuada al Ingeniero José Noé Castañeda Ramírez, ex director del área de criminalística en la anterior Procuraduría de Justicia de Irapuato en Guanajuato, y catedrático de áreas forenses.

En este contexto, la auditoría forense enfocada a la información contable y financiera es un pilar fundamental y de gran utilidad para la investigación de cuerpos de abogados, departamentos de investigación policial, fiscal y judicial ya que permite esclarecer posibles actos ilícitos; pues ayuda a determinar en una empresa o institución si su información registrada se adecua a las contingencias económicas de ese periodo contable concreto y al mismo tiempo se apega a las normas y leyes que la rigen.

La auditoría forense es una técnica que tiene por objeto participar en la investigación mediante la aplicación de conocimientos jurídico-procesales en caso de denuncia de una parte en conflicto ya sea de manera formal, informal, oral, escrita y específica de actos conscientes y voluntarios en los cuales se eluden las normas legales y por ende de los órganos competentes del estado.

Tras su investigación y análisis, la auditoría forense, manifestará lo que en materia de oralidad se le llama “opinión técnica”, que denota las consistencias o inconsistencias de lo examinado de manera cierta y objetiva y que servirá como prueba de cara a procedimientos judiciales.

Su campo de acción es dentro de un ambiente constituido por un equipo multidisciplinario de profesionales, interviniendo contadores, abogados, grafos técnicos, ingenieros informáticos, así como personal experto en investigaciones de diferente índole y dependiendo del tipo de investigación, se determinarán las técnicas de trabajo.

La diferencia entre una auditoria forense de información financiera y una auditoría de estados financieros, se basa en que la segunda se rige bajo las Normas Internacionales de Auditoría (NIA) y ésta se desarrolla mediante análisis de muestras aleatorias de la información, de esta manera (a menos que la auditoría de estados financieros esté enfocada en ello), la detección de algún acto ilícito puede llegar a depender de la confianza que mediante su criterio profesional otorgue el auditor a los controles internos de la compañía. Por otro lado, el auditor forense enfocado en información contable y financiera, además de apegar su trabajo a las Normas de Información Financiera y Normas Internacionales de Auditoría, se apoya en cualquier otra ley aplicable al caso así como en las técnicas de investigación criminal dirigida directamente a la detección de fraudes y omisiones mediante la revisión al cien por ciento de partidas específicas, muchas veces partiendo de las pistas que deja el dinero propiedad de las personas físicas y morales en cuestión y determinando si la evolución del patrimonio es congruente o no con los ingresos declarados. Otra diferencia, es que mientras el resultado final de la auditoría de estados financieros es la emisión de una opinión a los directivos de las empresas y terceros interesados sobre si los estados financieros están elaborados de acuerdo con un marco de referencia de información financiera aplicable y libres de representación errónea de importancia relativa ya sea por fraude o error (NIA 200); la auditoría forense de contabilidad e información financiara confirma los resultados ante la parte en conflicto, la Secretaría de Hacienda y la ahora Fiscalía General de la República y/o autoridad competente. El dictamen pericial tendrá valor probatorio pleno del cómo, quién, cuándo, dónde y por qué de los hechos, determinará un modus operandi y en su caso, cuantificará los daños en lo que respecta a su autenticidad o a la veracidad de los hechos que se refieran, salvo prueba en contrario.

Del auditor

Aunque el auditor forense comparte la necesidad de cumplir con los requerimientos de ética y profesionales mencionados en la NIA 200 también debe de ser un profesionista especializado en ciencias forenses y que conoce la normatividad y protocolos mediante los cuales se debe desempeñar el trabajo pericial de tal forma que el auditor revisa y valida que el trabajo forense esté apegado de la norma que los regula, tiene experiencia y conocimientos de contabilidad, auditoria, control interno, fiscal, finanzas y se apoya en teorías económico administrativas entre otras que le permitan cumplir su objetivo.

Entre las principales actividades que desarrolla el auditor forense se encuentran las siguientes:

·         Investigación de lavado de dinero

·         Investigación de fraude, siendo las áreas principal observancia, bancos, inventarios, ingresos y gastos.

·         Investigación de antecedentes a personas físicas o personas morales, que se ven involucrados en el esquema del fraude.

·         Servicio de apoyo en litigios.

El auditor forense define conceptos de amplio valor técnico, permitiendo a la justicia actuar con mayor certeza y objetividad, pilares básicos a la hora de resolución de cualquier proceso judicial. La auditoría forense se puede aplicar en investigaciones relacionadas con:

·         Corrupción administrativa

·         Crímenes fiscales.

·         Crimen corporativo.

·         Terrorismo.

·         Discrepancias entre socios o accionistas.

·         Activos asegurados siniestrados.

·         Divorcios y disputas conyugales.

De las técnicas de auditoría

Adicional a las técnicas de auditoría enfocada al riesgo y de estados financieros aplicables como entrevistas, cuestionarios, documentales, analíticas, confirmaciones, comprobación, cálculo, etc.; el peritaje objeto de auditoría forense se apoya de otras técnicas tales como:

a)    Fotografía (técnica forense)

b)    Toma de huellas dactilares.

c)    Pruebas de caligrafía (como para el caso de comprobación o autoría de firmas)

d)    Audio grabación y verificación de voz.

e)    Rastreo de información procesada en cualquier tipo de equipo de cómputo y telefónico.

Para efectivizar la investigación y en aquellos casos donde sea necesaria la intervención de la justicia y bajo la orden del juez competente de la causa, se podrá recurrir a:

-       Solicitar el levantamiento del Secreto Fiscal,

-       Solicitar el levantamiento del Secreto Bancario,

-       Solicitar información al Servicio de Administración Tributaria (SAT)

Cabe destacar el importante papel de la informática forense en este campo de la investigación. Diversos países han comenzado a incluir este concepto en sus legislaciones, reglamentando la admisibilidad de la información digital como evidencia en la investigación de un posible delito y así la informática forense ofrece la posibilidad de identificar, recuperar, preservar, reconstruir, validar, analizar, interpretar y presentar a la evidencia digital como parte de una investigación.  

Algunos casos de actuación de la auditoría forense a nivel nacional e internacional:

-       El caso ENRON, una de las empresas más grandes de Estados Unidos, con 21 000 empleados en más de 40 países y donde el monto global del quebranto fue aproximadamente de 150,000 millones de dólares afectó de manera muy importante a la firma Arthur Andersen considerada una de las cinco firmas de auditoría más grandes del mundo y provocó que varios países tomaran medidas, creando leyes anti lavado y anti corrupción.

-       La denominada “estafa maestra” en México (investigación en curso), donde la entonces encargada de las auditorías forenses Muna Buchahin detectó que en las cuentas públicas de los años 2013-2014 bajo la administración del priista Enrique Peña Nieto, al menos once dependencias habrían entregado contratos a más de un centenar de empresas “fantasma” o que no contaban con la infraestructura o capacidad para dar los servicios que les fueron asignados y hasta julio del 2019 detectó que más de tres mil millones de pesos habrían sido desviados o “triangulados”

-       Los pequeños productores de café en México desde hace décadas no han sido beneficiados de los recursos públicos asignados para ellos en las dos administraciones anteriores. Así lo demostró la investigación de la Auditoría Superior de la Federación que hizo una auditoría forense al uso del recurso público del 2012 al 2015 del Programa de Apoyos a Pequeños Productores: Componente PROCAFÉ e Impulso Productivo al Café. Los resultados confirmaron el desvío de recursos, la entrega de apoyos a personas que no estaban inscritas en el padrón, entre otras irregularidades.

-       La investigación del llamado “FIFAgate”, proceso que inició a nivel mundial, en mayo del 2015, la justicia de Estados Unidos contra directivos de la Conmebol, Concacaf y FIFA por los delitos de lavado de activos, asociación ilícita y tráfico de influencias por la venta de derechos de televisión y por los cuales catorce personas, entre ellas nueve asociadas con el órgano rector del fútbol mundial, fueron acusadas y siete funcionarios de la FIFA fueron arrestados bajo sospecha de haber recibido 150 millones de dólares en sobornos.

-       Los casos de investigación de Odebrecht (investigación en curso) en los que según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Odebrecht pagó unos 788 millones de dólares en comisiones ilegales por más de 100 proyectos de construcciones públicas en 11 países de América Latina (México entre ellos), así como en Angola y Mozambique, en África.

 

De esta forma, mientras se equipara la facturación falsa con delitos como delincuencia organizada y asuntos de seguridad nacional, los organismos y agrupaciones de contadores públicos de todo el mundo tienen la enorme responsabilidad de, mediante la preparación y aplicación de normas orientadas a la práctica ética de la profesión unirse a la lucha contra el proceder ilícito en empresas y organizaciones, también nosotros desde casa debemos fomentar la vida recta y la toma de decisiones apegadas a la legalidad, antes que a la conveniencia. Mientras tanto, la Auditoría Forense de información financiera y contable, sale de los límites originales de la contaduría, hace importantes aportes a la sociedad y se vuelve un medio determinante en la lucha por la decencia en la administración pública y privada.

 

Como conclusión para la entrevista, le pregunté al ingeniero José Noé, cuál sería el mejor consejo que podría dar a empresas pequeñas, medianas y grandes y a la letra contestó lo siguiente:

“La mejor recomendación que se puede dar a cualquier empresa o institución bien establecida (sea cual sea su tamaño y el mercado al que se dirige) o bien sea un proyecto para emprender y que en algún momento dado puede ser sometida a una auditoría, es que para evitar observaciones negativas, su personal debe conocer claramente sus funciones, deben estar por escrito, accesibles, incluso el personal operativo debe firmar de “enterado” de que conoce su cargo, se le ha dado capacitación y de que están a su alcance los procedimientos y reglamentaciones que rigen su actividad y a las que se tiene que ceñir. De esta forma su actuar debe estar apegado a esas normas comerciales, legales, de servicios, administrativas y aún operativas según le corresponda para evitar caer en delito o irregularidad de cualquier índole.”


[1] Noticiero de Carmen Aristegui 12/09/2019 por parte de la jefa del SAT Margarita Ríos-Farjat 


Shanna Kay Jacobo

Senior

Sede León

 

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