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Ante el actual panorama del tipo de cambio del peso mexicano (MXN) frente al dólar estadunidense (USD) y Euro (EUR), un gran número de subsidiarias de empresas internacionales establecidas en México se encuentra ante la disyuntiva de cómo reportar los resultados cambiarios a su casa matriz: ¿se reportan esas grandes utilidades y/o pérdidas por separado, o se presentan netas o no se informan en lo absoluto -al tratarse de resultados cambiarios que poco o nada tienen que ver con el desempeño y la esencia económica del negocio -?
Más aún y a manera de ejemplo adicional: el valor intrínseco de la maquinaria especializada, moderna y eficiente que el corporativo adquirió en USD o EUR para instalar una planta productiva en México se ha visto deteriorado en los últimos años porque su valor se ha presentado al corporativo en el extranjero, erróneamente, en unos estados financieros preparados bajo MXN. El problema principal no es la fluctuación cambiaria en sí, sino la moneda en que se reporta la información financiera, que puede ser diferente a aquélla bajo la que se están registrando las operaciones y transacciones de la subsidiaria en cuestión.
Antecedentes
La información financiera que espera recibir la casa matriz de una subsidiaria establecida en México debe cumplir con transparencia, totalidad, consistencia y, sobre todo, uniformidad con las políticas, estándares, normas y lineamientos contables del grupo e industria a los que pertenece. Con dicha información el corporativo tomará decisiones y llevará a cabo acciones relacionadas con inversión, expansión, desarrollo de nuevos productos, etc.
Desafortunadamente en muchos casos las instrucciones recibidas por la casa matriz no son claras ni precisas respecto a la moneda en que deben reportar las filiales su desarrollo financiero mensual, por lo que sencillamente la administración local decide preparar la información en la moneda de uso corriente del país en el que opera, en este caso MXN, lo que ocasiona distorsiones al momento de preparar e interpretar los indicadores financieros al no estar basados en la moneda en la que se llevan a cabo las operaciones principales de la compañía.
Para minimizar este riesgo, es primordial entender el concepto de clasificación de moneda.
Clasificación de moneda
Moneda funcional – moneda en la cual se llevan cabo las operaciones y transacciones esenciales de la compañía:
Moneda de reporte – moneda en la cual se le informa a la casa matriz y/o a inversionistas o terceros interesados sobre el desarrollo financiero de la compañía:
Moneda de registro – moneda en la cual se registran contablemente las operaciones y transacciones de la compañía:
¿Bajo qué moneda debe reportarse a casa matriz?
Por lo general, la moneda a utilizar para reportar a la casa matriz es especificada por el mismo corporativo en el extranjero (por ejemplo, por la Dirección de Contabilidad y Finanzas Corporativa); sin embargo …
Consecuencias de no utilizar en primera instancia la moneda funcional
El no contar con información financiera preparada bajo moneda funcional puede originar las siguientes consecuencias, cuya gravedad dependerá de la magnitud e importancia de los activos de larga duración, de la composición del capital contable y de la posición monetaria promedio mantenida por la compañía:
Sugerencias
De manera enunciativa mas no limitativa, las siguientes medidas pueden ayudar a disminuir el riesgo de estar preparando información financiera en una moneda diferente a la funcional:
Conclusión
La globalización de los mercados nos obliga a ser competitivos en todos los aspectos y eso incluye la preparación de la información financiera útil y eficiente para la toma de decisiones. El desempeño económico y financiero debe verse reflejado en los estados financieros de forma directa y concisa, sin tener que hacer ajustes extra libros o dar explicaciones adicionales al corporativo por haber mostrado en los resultados del período y en el balance general resultados cambiarios estratosféricos y activos fijos subvaluados, respectivamente, al utilizar una moneda de reporte errónea. Definamos en primera instancia la moneda funcional y preparemos en consecuencia la información financiera bajo ese techo. Preparar posteriormente nuestros reportes para casa matriz será una preocupación menos en nuestra ya de por sí complicada profesión contable.
Escrito por

José García
Socio de Auditoría
Kreston BSG Puebla
Nuestro objetivo es generar una red de confianza con nuestros clientes para ser el apoyo en alcanzar objetivos empresariales. Somos una red de firmas con presencia en más de 100 países, expertos en ofrecer servicios de consultoría fiscal, legal y contable a nivel nacional e internacional. Todo lo escrito en este artículo es para el beneficio de los lectores, sin embargo, para una aplicación correcta de temas específicos es necesario recurrir a nuestros especialistas. Para más información visita www.krestonbsg.com.mx